
Mitos de importar de China

Retrasos en los puertos más importantes de China
¿Qué sigue después de Made in China 2025?

Al no ser una democracia, y no exponerse a cambios radicales de gobierno cada sexenio, China es capaz de realizar y poner en práctica programas económicos y de inversión que abarcan incluso varias décadas. Lamentablemente, en las democracias occidentales es casi anecdótico la existencia de planes a largo plazo que acaben materializándose. Con el habitual cambio de gobierno, tras una o dos legislaturas, los pocos planes a largo plazo diseñados o iniciados suelen dejarse aparcados o son cambiados radicalmente.
Ejemplo de esto, es el plan Made in China 2025, un plan de 3 fases que abarca hasta el 2050. En la primera, del año 2015 al año 2025, China pretendía figurar en la lista de potencias manufactureras globales. En la segunda, de 2026 a 2035, China prevé posicionarse en un nivel medio en cuanto a poder manufacturero mundial. Y, por último, en la tercera fase, de 2036 a 2049, año en que la República Popular celebrará su centenario, China desea convertirse en el país manufacturero líder del mundo.
El mecanismo consiste en la aplicación de nuevos estándares de automatización, empleando elementos digitales y tecnológicos inteligentes que permitan los resultados necesarios para convertirse en la potencia dominante mundial de la tecnología. China ha sabido evolucionar hasta convertirse en una de las más poderosas potencias económicas y ahora busca afianzarse como referente tecnológico mundial por encima de los demás países.
El siguiente paso de 2025 a 2035, busca a una serie de objetivos generales:
- El reemplazo del crecimiento de alta velocidad por un crecimiento de alta calidad.
- La maduración del sistema financiero y la inversión doméstica.
- La ampliación de la demanda local, sin dejar de apoyar sus mercados de exportación.
- El impulso a la economía del conocimiento mediante la innovación y los avances tecnológicos.
- La promoción de sectores de última generación, las industrias inteligentes y la ecología.
El objetivo a largo plazo de China para 2035 es duplicar su PIB para alcanzar a los países desarrollados en términos per cápita. Esto demandará que en los próximos 15 años China sostenga un crecimiento anual promedio del 4,7%.
Para 2050, China busca convertirse en el líder tecnológico y económico mundial, así como cumplir otros objetivos como: una serie de planes ambiciosos y agresivos de desarrollo ecológico y con baja huella de carbono para alcanzar un máximo de emisiones de CO2 en 2030 y llegar a la neutralidad en 2060 y establecer un programa espacial que opere miles de vuelos al año y transporte decenas de miles de toneladas de cargamentos y pasajeros para 2045.

