¿Se puede ir a China en 2022?
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La desaceleración de la economía China
China está experimentando una desaceleración prematura que pone en riesgo su futuro
La economía de China se enfrenta a una nueva realidad. Tras décadas de un crecimiento desorbitado, los motores que han llevado a esta economía a ser la segunda más grande del mundo se están deteniendo. El problema es que China ha llegado a este ‘estancamiento’ antes de lo que se creía. Este es quizá el mayor reto al que se enfrenta Pekín en las próximas décadas, un reto que podría impedir que China llegue a su destino: la prosperidad económica.
La tasa de crecimiento tendencial de China se ha desacelerado notablemente en los últimos diez años. Desde Oxford Economics explican que el crecimiento ya se ha desacelerado de forma agresiva, pasando de un promedio del 9% anual en 1999-2019 hasta el 4,5% entre 2020 y 2030
No obstante, lo peor está por llegar. Las políticas dirigidas a incentivar la natalidad no están teniendo un impacto notable, mientras que la economía se enfrenta a varios obstáculos en el corto plazo que pueden agudizar los problemas de largo plazo a los que se enfrenta toda economía que busca escapar de la trampa de ingresos medios.
Los últimos datos apuntan a una tasa de crecimiento del PIB que podría ser inferior al 2% para 2022. La demanda de crédito está deprimida y se están acumulando presiones deflacionarias, a pesar de que el IPC general es más alto. Las exportaciones siguen siendo sólidas, pero las perspectivas se están oscureciendo en medio de la desaceleración en Occidente y las tensiones geopolíticas.
Por otro lado, está el sector de la vivienda, que está en caída libre. Las ventas de viviendas han caído un tercio desde su punto máximo y las viviendas iniciadas se han reducido en dos tercios.
Las autoridades chinas han demostrado en los últimos años gran pericia para mantener a la economía a flote en medio de grandes tempestades. China es esa economía que parece que va a ‘estallar’ en cualquier momento y por cualquier lado, pero que finalmente se sobrepone contra todo pronóstico.
Pero ahora, la economía parece estar al borde del precipicio. La actividad se ha ralentizado a niveles no vistos en décadas, a la vez que la pandemia fuerza confinamientos masivos. La deuda considerada como ‘incobrable’ se ha disparado hasta el 29,1% del total de los préstamos inmobiliarios en la primera mitad de este año, frente al 24,3% a finales de 2021, según cálculos del equipo de Citi.
El alejamiento de China del resto del mundo —encarnado por las restricciones impuestas por su política covid-19— indica que, por el momento, la ideología se impone a la economía. Si bien China alguna vez dio forma a la globalización, ahora se considera que el país es menos predecible y menos confiable.

